This blog is brought to you by tropical plant and soil expert Lynn Griffith.
Most nursery plants, in addition to receiving irrigation, fertilizer and pesticides, also receive herbicide applications, especially woody ornamentals grown outdoors. We all know many things can affect crop performance, and superior diagnostic capabilities are a specialty of Harrell’s sales representatives.
Diagnosing and dealing with herbicide injury is a real challenge for growers. There are numerous herbicides on the market, pre and post emergent, and there are many different modes of action within those groups. Herbicide injury can have many potential causes, including:
Many herbicide companies test their selective products up to a 4X rate before they put a plant species on their label. After all, how do you prove your product did not cause the observed symptoms?
Pre-emergent herbicides are often relatively insoluble compounds that bind to soil organic matter. The herbicides adhere to the soil surface and stay there for a few months, resisting leaching, photo-decomposition, volatilization and microbial degradation. These also have differing modes of action, but generally you want them to prevent germination of as many types of weeds as possible.
Most of the time, these herbicides are not taken up by the desired plant, or are taken up in small quantities. Most of them stay at or near the soil surface, where they interfere with seed germination in various ways.
Diagnosing herbicide injury can be tricky, but here are some tips. Symptoms may include unusual chlorosis, burn, stunting, root injury or leaf distortion. Chlorosis from chlorophyll-inhibiting herbicides is generally different than chlorosis from nutrient deficiencies.
Stated simply, herbicide injury symptoms often look kind of strange in the plant. The field pattern may be rather uniform if the grower applied the herbicide to a block of plants. In the case of drift, the injury will usually occur in swaths. 2,4-D has been shown to be capable of drifting 10 miles!
To further diagnose herbicide injury, it helps to know the mode of action of the chemical in question, if the suspected chemical is known. These can often be found through an Internet search. Another great resource is the Herbicide Handbook from the Weed Science Society of America. Though not for the faint of heart, this book has great technical information on how each herbicide works, what it does to plants and weeds, how it dissipates, how long it lasts, and even some of the symptoms. I always try to keep a copy of this book close at hand.
Lab testing can sometimes be helpful in the process, but with limitations. First of all, there is no machine in which you can throw a soil or tissue sample and ask it “Ok, what’s in here?” There are certain types of screens available, but generally you need to know what herbicide you are looking for in order to test for it.
Again, knowing the mode of action can be helpful if you don’t know what chemical may have been applied. Two good labs I use for herbicide testing are APT Labs in Pennsylvania and Sun Labs in Tampa, Florida. There are a number of others around the country as well, but be aware that not all labs test for all compounds. There are costs involved in maintaining the reagents and equipment needed to test for certain products. Because of this and the labor involved, herbicide residue testing is not cheap.
A second problem is that once you have a lab result, how do you interpret it? If a test result comes back 0.23 PPM for a certain herbicide, what does that mean? If we know a grower applied the product and we test for it, we are pretty likely to find it in a lab test. But how do we know if the amount we found is enough to cause injury to that plant species?
There generally are not solid damage thresholds established for each herbicide, however, talking to the product manager from the manufacturer of the herbicide can sometimes be helpful. With soil, it’s a little different. If you collect soil samples at a consistent depth, you can calculate how much herbicide is present in the soil in pounds of active ingredient per acre or per 1000 square feet. You can then compare that to the label application rates, and get some idea as to whether the herbicide was over-applied. It’s not easy, but it can be done.
As for dealing with herbicide injury in plants, options are limited. With a sub-lethal dose, the plants may just grow out of it in time. If there is herbicide in the soil, it can be neutralized with activated carbon, applied as a soil drench or spray. This is the same stuff that is in aquarium filters, as it absorbs organic toxins.
Activated carbon is available in 50 pound bags as a very fine textured black powder, or in liquid suspensions, usually in 2.5 gallon jugs. Activated carbon is very effective in absorbing residual herbicide in soil. Once an herbicide has been taken up by the plant, however, there is usually very little you can do. A few herbicides have antidotes, but most do not. In the case of pre-emergents, leaching will usually not be effective, as they are mostly insoluble.
Este blog es traído a usted por el experto de plantas tropicales y experto de terreno Lynn Griffith.
La mayoría de plantas de viveros, en adición a recibir irrigación, fertilizantes y pesticidas, también reciben aplicaciones de herbicida, especialmente ornamentales leñoso cultivados afuera. Nosotros sabemos que muchas cosas afecta el crecimiento de cultivos, y capacidades superiores diagnosticas es la especialidad de los representantes de ventas de Harrell’s.
Diagnosticar y trabajar con herida de herbicida es un reto mayor para cultivadores. Ha numerosa herbicidas en el mercado, pre y post emergentes, y hay muchos diferentes modos de acción dentro de los grupos. Heridas de herbicidas puede tener causas potenciales, incluyendo:
Muchas compañías de herbicida examinan sus productos selectivos hasta una proporción de 4X antes de poner la especie de plantas en sus etiquetas. De otra forma, ¿cómo puede usted probar que su producto no causo el síntoma observado?
Herbicidas pre-emergente son en ocasiones componentes insoluble que se pegan a la materia de terreno orgánico. El herbicida se pega a la superficie del terreno y se queda así por varios meses, resistiendo lixiviación, foto-de composición, volatilización y degradación microbio. Estos también tienen modos de acción que difieren, pero generalmente usted quera prevenir germinación de tantos tipos de mala yerba como sea posible.
La mayoría del tiempo, estos herbicidas no son tomado por las plantas deseas, o son tomada en cantidades pequeñas. Muchos de ellos se quedan cerca o en la superficie del terreno, donde interfieren con la germinación de la semilla en varias forma.
Diagnosticas daño causado por herbicida no es fácil, pero he aquí algunos consejos. Los síntomas pueden incluir raro clorosis, quemadura, retraso en el crecimiento, daño de raíz o distorsión de hoja. Clorosis del clorofila inhibidora herbicida es generalmente diferente que el clorosis de deficiencia de nutrición.
Simplemente declarado, síntomas de danos de herbicida en ocasión se ve algo extraño en la planta. Los patrones del campo pueden ser más bien uniformes si el cultivador aplico la herbicida a un bloque de plantas. En el caso de alejamiento, el daño aparecerá usualmente en franjas. 2.4-D ha sido mostrada capacitado a alejamiento ¡hasta 10 millas!
Para continuar el diagnosticar del daño de herbicida, ayudara conocer los modos de acción de las preguntas de químicas, si la química sospecha es conocida. Estas pueden a veces encontrarse en una búsqueda del internet. Otro buen recurso es el Manual de Herbicida, (Herbicide Handbook) de la Sociedad Americana Ciencia de Malas Yerbas (Weed Science Society of America). Aunque no para el débil de Corazón, este libro tiene gran información de técnicas en como cada herbicida trabaja, lo que hace para plantas y hierbas malas, y como se desvanece, cuánto dura, y aun algunos de los síntomas. Yo siempre trato de tener este libro a la mano.
Examen de laboratorio puede algunas veces ser de ayuda en el proceso, pero con limitaciones. Primero que todo, no hay maquinaria donde pueda tirar una muestra de terreno o tejido y preguntarle “OK ¿que hay aquí?” Hay ciertos tipos de pruebas disponibles, pero generalmente debe saber que herbicida está viendo para poder ordenar la prueba.
Nuevamente, conociendo el modo de acción puede ser de ayuda si no conoce que químicas fueron aplicadas. Dos buenos laboratorios que yo uso para la prueba de herbicidas son APT Labs y Sun Labs en Pennsylvania y en Tampa, Florida. Hay un sin número de laboratorios alrededor del país también, pero este consiente que no todo los laboratorios prueban para todo componentes. Hay costo envuelto en mantener los reactivos y equipo necesario para la prueba de ciertos productos. Por esta razón y la labor envuelta, pruebas de residuo de herbicida no son baratas.
El problema segundo es que cuando ya tenga los resultados del laboratorio, ¿cómo lo va interpretar? Si una prueba regresa con 0.23 PPM para cierto herbicida, ¿Qué quiere decir? Si sabemos que un cultivador aplico el producto y lo probamos, es seguro que lo encontraremos en la prueba y lo encontraremos en una prueba de laboratorio. Pero ¿cómo sabremos si la cantidad que encontramos es suficiente para causar daño a la planta especifica?
Generalmente no hay daño solido establecidos para cada herbicida, sin embargo, en conversación con un gerente de producto del fabricante de herbicida puede algunas veces se de ayuda. Con el terreno, es un poco diferente. Si colecta pruebas de terreno a una profundidad consistente, usted puede calcular cuánto herbicida está presente en el terreno en libras de ingredientes activos por 1000 pies cuadrado. Usted puede entonces comparar esto a la proporción de aplicación en la etiqueta, y adquirir una idea si el herbicida fue sobre aplicado. No es facil pero puede ser hecho.
En lo que concierne como tratar el daño de herbicida en las plantas, las opciones son limitadas. Con dosis su letal, las plantas puede crecer fuera de tal en tiempo. Si hay herbicida en el terreno, puede ser neutralizado con carbón activo, aplicado como terreno mojado o riego. Esto es la misma cosa que está en los filtros de acuarios ya que absorbe toxinas orgánicas.
Carbón active es disponible en bolsas de 50 libras como un polvo muy fino, o en suspensión de liquidó, usualmente en jarra de 2.5 galón. Carbón activo es muy efectivo en absorber el residual de herbicida en el terreno. Una vez que un herbicida ha sido tomado por la planta, sin embargo, hay muy poco que se puede hacer. Algunos herbicidas tienen antídotos, pero la mayoría no. En el caso de la lixiviación del pre-emergentes usualmente no será efectivo, ya que son sobretodo insoluble.